SOMBRAS DE LUZ DE LUNA

Aquí os dejo este texto de Isaac , el joven hijo del Susurrador que empieza a seguir los pasos de su padre... ¿Por qué? ¿Por qué? Dios mío...

Aquí os dejo este texto de Isaac, el joven hijo del Susurrador que empieza a seguir los pasos de su padre...

¿Por qué? ¿Por qué? Dios mío. Esta pregunta estallaba en su mente cada amanecer y al tiempo una infinita rabia estaba brotando en su corazón, rabia contra el mundo, rabia contra Dios.
¿Por qué le había tenido que arrebatar lo que más amaba? Acaso no habían cumplido con todos sus mandamientos día tras día, año tras año… ahora que habían decidido tener el primer hijo… ¡Dios porqué eres injusto¡ ¡juro que no me postrarás para siempre en esta silla …! ¡lo juro! La rabia que sentía le dio fuerza y valor y así comenzó su lucha movida por el odio contra su destino y su vida. Odio infinito contra todo lo que había creído hasta ahora…

El padre Mateo, su párroco, intentó ayudarle al principio, pero ella se cerró a toda comprensión y a toda ayuda, siempre había luchado para todo y ahora sentía que se le negaba la alegría.
-¡No, no puedo, no puedo comprender sus motivos… no puede haber nada bueno en que un hombre honesto muera y me deje sola¡ ¡Teníamos toda la vida, por delante, queríamos tener familia…¡ ¡las lágrimas acudían a sus ojos y la pena le abrasaba el corazón!…
Los recuerdos que brotaban en su mente le impedían sentir esperanza.
Y así, movida por la rabia y la ira inició su rehabilitación.

Lo único que le hacia levantar cada día y lo único que le hacia luchar sin tregua para recuperarse era el odio infinito que le consumía poco a poco y Dios y sus caminos injustos eran sus motivos.
Pasaron las semanas y lentamente sentía que una vez más su fuerza volvía a sus maltrechas piernas.

No recordaba el momento en que se percató de una extraña niña que Juan, su enfermero, traía siempre al gimnasio en una silla de ruedas y aparcaba junto a la ventana, lo que sí recordaba era el instante en que un rayo de sol se reflejó en su rubio cabello y atravesó su corazón…
-Juan ¿quién esta niña que traes todos los días? ¿Qué le sucedió?
-¿No recuerdas que hace un año hubo un accidente de coche en el que murió toda una familia, los cinco miembros y sólo se salvó una niña? Pues es ella. Se llama Lucia y permanece completamente ausente desde entonces. Todas las terapias que hemos intentado han fracasado. La verdad es que nos estamos quedando sin recursos…

Y mientras Juan le hablaba su mustio corazón renació y emitió un latido que hacía ya tiempo que no sentía y que vagamente se parecía a la compasión…
Pensó, en un fugaz instante que había personas en peor situación que ella.
¡Sólo tenía 8 años y estaba sola, completamente sola y sin darse cuenta, movida por ese sentimiento de piedad se ofreció a pasear con ella. Se lo pregunto al enfermero y a causa de la falta de personal y por pensar que a ninguna de las dos les vendría mal para recuperarse, no se opuso.
Todas las tardes Lucía y ella, salían al jardín y entre tardes de paseo y ocasos de otoño lentamente iba surgiendo un cariño profundo y sincero.
Le contó sus sueños frustrados y revivió con ella los mejores momentos de su vida.
Nadó desnuda en las playas de Salou. Acampó en los Alpes bajo las estrellas de sus dieciocho años y sintió el calor del primer beso de amor mientras Cat Stevens sonaba en aquel viejo radiocasete… recuerdos, pedazos de vida rotos ahora por el amo del destino… y lloró todas las lágrimas del universo, lloró por ella y por Lucía, lloró por todo lo que lucía no viviría, si, lloró por ella... por toda su vida arrebatada. Y encogida en su pena con las manos en la cara vomitó toda su ira y su rabia.
Y allí, en ese banco olvidado del mundo, con lucía a su lado, se miró en el espejo de sus limpios ojos y mientras las lágrimas regaban la esperanza de volver a amar, sintió una cálida manita que sobre su espalda se posaba, mientras la voz de un ángel de luz y rubio pelo le susurraba en el alma: no llores mamá…

Han pasado tres años, atrás quedaron todos los trámites de la adopción Lucía corre tras la pelota en el jardín de su casa.
Su madre mira al cielo y en mitad de su felicidad una certeza cruza por su cabeza: Dios escribe recto con renglones torcidos…

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  1. Muy bonito Isaac.
    Besos.

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  2. ¿cuántos años tiene Isaac?

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  3. bueno para el que lea esta historia, que sepa que es la continuación de otra, que se trata de que la chica del texto se queda en silla de ruedas y su marido muere a causa de una avalancha

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  4. excelente historia!!!! sigue asi de bien!!!

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